Aniversario y otras fechas especiales

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¡Hola lectores!

¡Otro aniversario más con el blog! ¡Otro año más en el que me doy el gusto de compartir mis locuras en este mi querido blog! ¡Qué bien que se siente escribir!

Estuve pensando sobre la publicación especial que podría crear hoy y decidí hacer una de mis guías de supervivencia, llenas de consejos, opciones y con resultados garantizados casi siempre (es decir, el 1% de las veces, con un índice de error del 1%)

¿Y de qué hablaré el día de hoy? Bueno, ya que el blog está de aniversario y eso significa una fecha importante a recordar, decidí hablar justamente sobre ello, sobre aquel aniversario, reunión o compromiso que tarde o tempramo todos corremos el riesgo de olvidar, ¿y si se te olvida la fecha? ¿Y si no sabes qué hacer para ese día especial? ¿Y si súbitamente eres atacado por un ninja? Todas esas preguntas serán respondidas el día de hoy

¿Fecha? ¿Cuál fecha?

Empecemos con un problema que ocurre con algo de frecuencia, ahí estás tu tranquilo, concentrado en tus pensamientos y sin destruir nada, cuando de pronto alguien se te acerca para preguntarte si recuerdas que día es hoy, tu te confías y con un amplia sonrisa le dices que sí, que es martes y que están en noviembre, pero la mirada de muerte que te hace la otra persona te deja en claro que debes elegir bien tus próximas palabras ya que bien podrían ser las últimas antes de que termines siendo súbitamente atacado por algún ninja profesional que ofrece sus servicios a personas con los recursos suficientes, así que para evitar terminar siendo perseguido por alguien que te lanzará shurikens como si fueras alguna especie de tiro al blanco, decides respirar profundo y aparentar estar relajado mientras tratas de pensar en alguna solución que asegure tu supervivencia, por suerte tienes varias opciones para ello.

En estos casos estaré dando los ejemplos como si fuera algún aniversario de pareja, esto debido a que pueden ser las situaciones más frecuentes, sin embargo, estas opciones sirven también para cualquier otro caso: reuniones, compromisos, etc.

  • Realiza una pregunta trampa para tratar de averiguar la verdad: ¿Que si me acuerdo? ¡Pues claro! Pero sólo para bromear un poco… ¿de qué estamos hablando?
  • Di alguna celebración al azar: Podría funcionar, pero si no aciertas, podrías terminar en alguna especie de auto-exilio en el medio del Sahara.
  • Huye: cambia tu nombre, consigue un disfráz y vete a otro país, funciona casi siempre.
  • Pregúntaselo a alguien más: Le pides que te dé unos minutos, que debes ir a tomar agua y una vez que estás alejado de su campo de visión y audición busca a alguien que pueda saberlo, sólo procura que sea alguien confiable para evitar que luego use chantaje en tu contra… no es que me haya pasado… ¡¡¡Malvado Godines!!!
  • Niégalo todo: ¿Fecha especial? ¿Pero de qué estás hablando? No, te equivocas, ciertamente hoy no hay nada concreto que deba ser recordado, sé eso con la misma certeza con la que puedo afirmar que el cielo que sobre nosotros brilla no es azul, claro que no, y si no me crees basta que te asomes por la ventana (en lo que se asoma para confirmar lo del cielo aprovecha y… ¡¡¡corre!!!)
  • Saca el abogado que tienes dentro: ¿Qué? ¿Cómo así que hoy hay algo especial? ¡Exigo evidencias fidedignas! No hay fecha especial hasta que no se haya demostrado lo contrario, yo no estoy equivocado, ¡es el mundo entero el que lo está! ¿En qué podemos creer en estos tiempos? Oh la humanidad… (¿sutileza? ¿Qué es eso?)
  • Causa confusión: Claro que lo recuerdo, hoy es el día nacional de los peluquines, lo sé porque hace exactamente siete días fue la celebración local de la armónica, que como sabes bien, ocurre justo después del aniversario de aquella vez en la que logré comerme aquellas tres hamburguesas dobles, ¿lo recuerdas? La alegría del triunfo, el orgullo de haber superado mi record, y principalmente, el viaje de diez minutos en la ambulancia mientras gritaba que ya no sentía mis piernas… ¡Qué hermosos recuerdos!
  • Sé sincero: Disculpa, pero la verdad es que no lo recuerdo, sé que no es excusa pero es que han sido días muy pesados y he tenido la mente en la luna (¿Una respuesta cuerda en mi blog? ¿Qué sigue? ¿Cerdos volando?)

¿Qué hacer?

Supongamos que tu plan resulta y sigues con vida, ¡excelente! ¡Felicidades! Pero, ¿y si se supone que debías llevar algo? Digamos que es un regalo, un informe de la oficina o algo semejante, ya que no recordaste la fecha es casi seguro decir que tampoco tienes el objeto en cuestión contigo, un sudor helado cubre tu frente mientras sigues esforzándote por parecer calmado, ves tu vida entera pasar frente a tus ojos y te lamentas de que el Wi Fi no te haya dejado vivir muchas aventuras que digamos, pero que no cunda el pánico, que para ello cuentas con esta valiosa guía que te da varias opciones de las cuales elegir.

  • Los clásicos siempre funcionan: Claro que sí… he traído lo que me correspondía… lo que ocurre es que… lo dejé en el auto… sí, eso… ya regreso…  (si no tienes auto puede que sospechen).
  • Improvisa: ¿Regalo? C… claro que si… es… mmm… ¡una canción que te escribí! ¿Qué dices? ¿Quieres que la cante ahora mismo? Pues… si eso quieres… mmm… e… espero te guste… a ver… ♪ Los pollitos dicen… ♫  … … … ¿Cómo que ya habías escuchado esa canción antes? ¡Me la plagiaron!
  • Inventa alguna excusa: Verás, es una historia muy graciosa…, lo que ocurre es que mientras lo traía para acá ocurrió una combustión espontánea y luego las cenizas fueron esparcidas por el viento… mmm… ¿por qué no te estás riendo y qué hace ese ninja de aspecto sospechoso apuntándome con un shuriken?
  • Consíguelo en ese momento: Si fuiste sincero entonces no habrá problemas a menos que los haya (sonaba mejor dentro de mi cabeza…).

Así que como pueden ver, la clave para sobrevivir a los compromisos y aniversarios es tener listo un plan de emergencia así como una ruta de escape y una segunda identidad para evitar ser encontrado, de cualquier manera, la mejor opción es siempre llevar contigo una agenda, de preferencia de esas electrónicas que a modo de recordatorio te dan descargas eléctricas cada que tienes algún compromiso (sus métodos pueden ser cuestionados… pero no su efectividad).

Y una vez dicho esto, sólo me queda despedirme por ahora, agradecerles enormemente por todo el apoyo brindado y alegrarme de que este blog haya sobrevivido a otros 365 días más de locuras, así que tengan todos un día excelente y siempre recuerden que no importa lo que los demás digan, siempre es buena idea tener un chaleco a prueba de shurikens.

¡Hasta luego

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Felipe Rodríguez

Ingeniero, lector, escritor, consejero en mis ratos libres y siempre en busca de aprender nuevas cosas relacionadas al mundo de los blogs.
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3 Respuestas

  1. Mirta 18 noviembre, 2016 / 10:23

    Muy feliz aniversario Felipe !!!! Mi mayor deseo es que sigas escribiendo, tus locuras tan graciosas y nos sigas haciendo reir !! Felicitaciones y a festejar!!!!
    Un gran abrazo

    • Felipe Rodríguez 27 noviembre, 2016 / 12:23

      ¡Muchas gracias! Ese es el plan, poder seguir adelante con el blog y seguir mejorando de poco a poco 🙂
      Claro, ¿qué sería de un aniversario sin un buen festejo?
      Un abrazo.

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