Cambio de horario

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¡Hola lectores!

El día de hoy hablaré acerca de un tema que puede afectarnos a mucho de una u otra manera, ¿a qué me estoy refiriendo? Pues nada más y nada menos que al cambio horario que nos podemos llegar a enfrentar debido a algún viaje o por modificaciones en tu zona horaria dependiendo de donde vivas, así que estaré mencionando algunos de los problemas que te puedes llegar a encontrar al estar ante esta situación, pero también daré algunas cuantas opciones para que puedas solucionarlo.

Empecemos hablando de la situación en sí, como se sabe, los humanos somos seres de costumbres, nos adaptamos a determinados horarios que son más o menos regulares según cada persona, es por eso que cuando nos vemos afectados por cambios en la hora podemos llegar a pasar algunas cuantas situaciones difíciles que pueden manifestarse ya sea de una manera bastante leve (“Oh bueno, no es para tanto”) hasta exagerada (“¡No! ¡Voy a volverme loco! A este paso empezaré a hablar sólo en cualquier momento… ¡Pero si ya lo estoy haciendo! ¡No lo soporto! ¡El horror! ¡Oh el horror!”).

Hay gente que es capaz de adaptarse en sólo unos pocos días pero habrá otros a los que le toma tiempo adaptarse, así que cuando al fin se acostumbran sólo lo hacen para descubrir que de nuevo ha llegado el momento de regresar al anterior cambio horario.

Ahora que ya sabemos esto, ha llegado el momento de hablar acerca de los principales problemas por los que pasamos a la hora de adaptarnos a otro horario, junto con cada problema incluiré una serie de opciones que se pueden intentar para solucionarlo.

A la hora de la comida

Problema: A menos que el cambio sea de más de una hora, en la mayoría de los casos este no será un problema a no ser que tengas horarios demasiados estrictos, es por eso que lo mencioné de primero ya que con algunas excepciones es el más fácil de solucionar.

Consejos: Primero imaginemos que el cambio horario es relativamente poco (una hora o menos), en ese caso la adaptación será rápida o incluso nula si decides simplemente seguir comiendo a la misma hora de siempre, aunque a veces esto no será posible en algunas circunstancias, como por ejemplo si debes trabajar o estudiar y por tanto tienes un horario que te limita pero incluso en esos casos es sólo cuestión de días para que empieces a sentir hambre a las horas necesarias.

Ahora bien, imaginemos que son dos o más horas las que hay de diferencia, en ese caso las cosas no son tan sencillas como uno quisiera, o bien te dará hambre mucho más temprano que lo usual o mucho más tarde; tratar de ignorar el hambre nunca es aconsejable ya que aparte de problemas de salud puede causar cambios leves de humor en algunas personas, así que en un minuto estás perfectamente bien y al siguiente conviertes una guía telefónica en un arma de destrucción masiva mientras te preparas para destruir una ciudad entera sólo porque viste una nube en forma de galleta (créanme, puede pasar).

Lo mejor por hacer es comer entre comidas (¿eso sonó redundante?), algo ligero (frutas, galletas, pan, etc) para evitar llegar hasta el extremo de empezar a preguntarte que tan comestible es tu camisa o en caso de estar en la oficina o en clases, que tan complicado sería cavar un túnel para escapar y buscar algo que comer.

La adaptación se debe hacer de poco a poco y por ejemplo puedes probar a ir cambiando tus horas de comida de poco a poco, cada tantos días ir adelantando (o retrasando) tu horario unos 20 o 30 minutos por ocasión para darle tiempo a tu cuerpo para que se acostumbre al nuevo horario.

Momento de dormir

Problema: Muchas personas tenemos costumbres más o menos regulares para dormir, tratar de mantenerse despierto luego de esa hora puede ser todo un reto, aquellas personas que han intentado vencer al sueño sin mucho éxito me comprenderán a la perfección, no es nada fácil luchar contra el cansancio y tratar a toda costa de estar despierto a pesar de que estás a unos pocos minutos de quedarte dormido con los ojos abiertos.

Si el nuevo horario se retrasa, te verás ante el problema de que te estarás quedando dormido a horas tempranas, si la diferencia es bastante podría suceder que a las seis de la tarde ya habrás entrado en modo zombie (Modo zombie: Dícese de cuando debido al sueño no piensas con claridad y te mueves sin coordinación, por lo que al igual que los zombies, tiendes a caminar con lentitud, arrastrar los pies y decir “Aaarrg” “Roooar” o “mmm…” cuando alguien te dice algo).

Pero también podría ocurrir el caso contrario y adelantar los relojes hasta el punto que pueden ser las doce en punto de la noche y tu te sientes con energías de sobra y sin saber qué poder hacer para dormirte lo más pronto posible (en momentos así puede sonar tentadora la idea de la auto-hipnosis).

Consejos: Al igual que con el punto anterior, si el cambio horario es poco de seguro no te tomará mucho tiempo adaptarte (quizás días o máximo un par de semanas) y luego ya te dará sueño a las horas correctas.

Si el cambio es mucho y te da sueño a horas tempranas pues es más fácil de solucionar ya que es sólo cuestión de tratar de mantenerse despierto un poco más en cada ocasión, o bien simplemente seguir durmiendo y madrugar cada día, al menos así podrás aprovechar todas esas horas extras para hacer otras cosas: momentos de relajación, adelantar los trabajos pendientes, resolver los misterios del universo, dormir un rato más, leer, hacer ejercicio, avanzar en la creación de tu autobiografía, buscar maneras de mejorar la rueda, planear tu futuro, escribir un libro, desarrollar tus artes marciales, aprender un idioma o cualquier otra cosa que se te pueda llegar a ocurrir para esas ocasiones.

Cuando el problema es que te da sueño a horas tardadas, deberás tratar de que te sueño si no quieres estar con los ojos abiertos y brillando en la oscuridad durante la madrugada, puedes intentar mantener un día lo más activo posible para asegurar sentir sueño durante la noche, otros métodos que pueden funcionar son técnicas de relajación, medicina para dormir (con moderación y siguiendo la receta) y también hay programas televisivos o libros cuyo atributo es poder hacer dormir a cualquiera en cuestión de segundos, es sólo cuestión de saber qué buscar.

Momento de despertar

Problema: Si crees que dormirte es difícil, entonces espera a que sea la hora de despertar, si ya de por sí para muchos es difícil despertar a una hora regular (en mi caso cada mañana es una lucha épica en la que debo usar hasta el último gramo de fuerza de voluntad para alejarme de la almohada, sé que ese esfuerzo diario hará que tarde o temprano gané una medalla al mérito, es sólo cuestión de tiempo hasta que reconozcan algo así), y si a eso le añadimos que por el cambio de horario te duermes más tarde, tenemos como resultado un sueño que hará que ni un reloj despertador logre hacerte abrir los ojos a una hora temprana.

Consejos: Si el caso es que te despiertas mucho más temprano que lo usual, puedes hacer lo que sugerí hace poco sobre lo de aprovechar esas horas extras para cualquier cosa que desees hacer, así puedes aprovechar un poco más tus días, además que de poco a poco empezarás a dormirte más tarde para regular tus horarios por lo que terminarás despertándote a la hora en la que lo hacías antes, aunque si te gusta lo de aprovechar las mañanas puedes seguirte durmiendo y despertando igual que siempre.

Ahora viene la parte difícil, imagina que con los cambios resulta que debes despertarte una, dos, tres o incluso más horas antes de lo ordinario, esto significará que o bien te quedarás completamente dormido los primeros días o que las probabilidades de andar durante todo el día en modo zombie son bastantes altas. Si tienes el sueño pesado entonces un despertador no será suficiente, considera conseguir al menos una de estas alternativas:

  • Un familiar que se encargue de despertarte aunque para eso deba hacer uso de una cubeta llena de agua helada.
  • Un mecanismo preciso que libere el contenido de una cubeta llena de agua sobre ti (no subestimes el poder del agua).
  • Unos parlantes con una potencia capaz de hacer que tu cama se mueva sola debido a la fuerza del sonido (procura no quedarte sordo ni dejar sordos a los vecinos).
  • Un mecanismo preciso que abra la jaula de un león que estará al otro extremo de tu habitación (sólo para casos extremos…).
  • Intenta usar algo que no soportes, por ejemplo imagina que hay un determinado estilo de música que con sólo escucharlo te hace sentir ganas de huir tan rápido como puedas, entonces programa tu reloj/teléfono para que a la hora de despertar ponga una estación de radio en donde sólo pasen ese género musical, por mucho que sea el sueño te levantarás de la cama (procura poner el reloj lejos del alcance de tu mano para que te obligues a levantarte), llegados a este punto lo único que debes hacer es procurar no volver a la cama.

Así que a pesar de que enfrentarte a un cambio horario puede llegar a ser difícil, también hay que recordar que no es imposible, es sólo cuestión de pensar en maneras que hagan más fácil el período de adaptación, claro está, a mayor diferencia de horas, mayor será el tiempo que tomará acostumbrarte a tu nueva situación, también es importante tomar en cuenta el tiempo que estarás con ese nuevo horario, ya que si por ejemplo es por motivos de viaje y en sólo dos semanas volverás a tus horarios de siempre no es necesario que te preocupes demasiado por la adaptación. Pero si el cambio de horario será durante un período largo entonces lo mejor es que te adaptes lo más pronto posible para evitar que termines pasando malos momentos, enloqueciendo o haciendo que los demás te persigan con tridentes por confundirte con un zombie.

¿Has pasado por situaciones en las que has debido adaptarte a un nuevo horario? ¿Cuales fueron los principales problemas por los que pasaste? ¿Cuanto tiempo te tomó acostumbrarte? En mi caso he estado en esta situación pero la diferencia fue de apenas una hora y el principal problema por el que pasé fue al momento de despertar (estuve tentado a hacer lo de la jaula del león), me tomó aproximadamente un mes convencer a mi cerebro de que eran las 6:30 A.M por mucho que él insistiera en que apenas eran las 5:30 A.M, no fue nada fácil, eso se los aseguro.

Y dicho esto sólo me queda despedirme por ahora, desearte un excelente día y recuerda siempre lo siguiente: a pesar de que debido a que el cambio horario pases por momentos de hambre, esa no es una razón válida para tratar de destruir una casa usando solamente una cuchara y una lata de sardinas.

¡Hasta luego!

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Felipe Rodríguez

Ingeniero, lector, escritor, consejero en mis ratos libres y siempre en busca de aprender nuevas cosas relacionadas al mundo de los blogs.
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6 Respuestas

  1. Mary Moonlight 22 abril, 2015 / 8:42

    Me alegro que por Sudamérica no se tenga que lidiar con ese problema, que felicidad! Jaja.
    Un saludo!

    • Felipe Rodríguez 23 abril, 2015 / 22:16

      ¡Que bien! Porque yo he tenido que pasar por una situación así unas cuantas veces y no es nada sencillo ja ja ja
      ¡Saludos!

  2. Jotape 25 abril, 2015 / 15:04

    Buenas, como siempre, un buen trabajo!
    En mi caso sólo me he movido en hora horaria menos o más, pero no más de esa hora. Siempre he oído hablar del jet lag pero no puedo opinar en mis carnes. Debe de ser complicado estabilizar el cuerpo.
    Tendré en cuenta lo que dices.
    Un saludo!!

    • Felipe Rodríguez 26 abril, 2015 / 22:24

      Buenas, ¡muchas gracias!
      Que bien, yo tampoco he tenido que pasar con cambios muy drásticos (media hora solamente) pero imagino que enfrentarse con por ejemplo cuatro o cinco horas de diferencia debe ser bastante complicado.
      Espero que los consejos te sean de ayuda.
      ¡Saludos!

  3. Erika Martin 2 mayo, 2015 / 16:41

    Hola Felipe, soy de esas personas a las que le cuesta horrores adaptarse a los cambios de hora, especialmente en el horario de invierno. Y como dices, cuando empiezo a acostumbrarme, vuelven a cambiar la hora y otra vez vuelta a empezar. ¡Qué locura!
    Buen fin de semana. Un abrazo

    • Felipe Rodríguez 2 mayo, 2015 / 23:03

      Hola Erika, es que no es tan sencillo como parece convencer a tu mente que hay un nuevo horario, somos muchos a los que nos toma más tiempo del que quisiéramos adaptarnos a algo así.
      Eso es lo malo, no dejan que ni nos acostumbremos cuando ya están de nuevo con los cambios ja ja ja
      Gracias e igualmente.
      Un abrazo.

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