Sirena enamorada

Sirena enamorada

La hechicera mezclaba sus pociones en un absoluto silencio, había improvisado un laboratorio en la orilla del mar, ella ya poseía un lugar propio pero esta era una excepción, una sirena había logrado ponerse en contacto y le había ofrecido una fortuna a cambio de algo que le permitiera tener piernas y así poder casarse con su amado, quien era un humano.

El pago fue hecho y la poción entregada, pero las sirenas no son como los humanos, por tanto siempre hay una probabilidad de error o de efectos secundarios si no se presta atención a los ingredientes. Quiero seguir leyendo

Un pensamiento

Hay un universo lejano,  casi en el centro hay un planeta, su tamaño es relativamente grande y desde una perspectiva exterior se podría decir que no es el mejor en el que la vida pueda prosperar y sin embargo aún así existe, ¿por qué negar lo obvio?

Una civilización se encuentra ahí, ha desarrollado avances en casi todos los campos de la ciencia y el pensamiento,  sus progresos son mayores cada vez, en lo único en lo que no se han interesado demasiado es en los viajes espaciales ya que lo consideran como algo innecesario hasta entonces, de pronto el sol se vuelve una nova con un resplandor tan potente que es capaz de verse en las galaxias vecinas, el escape es imposible… ¿o no?

¡El prototipo! Quizás aún exista esperanza para estos seres, una pequeña oportunidad que les permita a algunos de ellos empezar desde cero, es el infinito lo que les aguarda y los peligros son tan extensos como desconocidos, pero eso será luego, primero habrá que ver si logran poner en marcha la máquina antes del inminente final, la tierra tiembla, hay caos por doquier, queda poco tiempo, quizás no lo suficiente…

—¿En qué piensas? —dice una voz que logra romper mi concentración.

—En nada —respondo mientras mentalmente recojo las cenizas de un universo colapsado.

Esa simple interrupción fue suficiente para hacerme perder el rastro de mis pensamientos, ¿y qué ocurrió con los seres? No tengo la menor idea, la mayoría de las veces los escritores no somos más que meros espectadores, incluso de aquellas cosas que ocurren en nuestra cabeza.

La habitación vacía

Miró alrededor mientras se preguntaba qué era lo que estaba ocurriendo, estaba festejando con sus amigos cuando de repente sintió un leve mareo y la vista se le nubló, así que cerró los ojos con fuerza pero al abrirlos descubrió que estaba en otro sitio, en un primer momento logró ver sólo una habitación vacía y con una pobre iluminación pero al moverse un poco tropezó con algo que hasta el momento no había logrado ver, entonces volvió a quedarse quieto mientras prestaba atención a su alrededor, empezó a distinguir cosas pero todo frente a sus ojos se encontraba como fuera de lugar, su vista trataba de adaptarse y lo logró en poco tiempo. Quiero seguir leyendo

Hermoso panorama

Bitácora, apunte 17 del tercer ciclo del año 4

¡Oh que esplendor!

Las estrellas brillan con especial intensidad esta noche y la luna deja caer sus rayos sobre esta planicie, ante la inmensidad del universo logro sentirme tan pequeño, una mota de polvo ante el infinito, cuan basta es la tierra y desde esta colina tengo una vista privilegiada, a lo lejos el lago refleja el cielo al igual que un espejo.

Me siento afortunado, cuantas cosas he visto durante este tiempo, cuantas bitácoras he llenado ya con más información de la que creí posible, cuan asombroso es el planeta en el que vivimos y cuanta diversidad de plantas y animales existen.

Me siento afortunado, sin embargo, en una noche como esta y ante la belleza del panorama que se extiende ante mí, no puedo evitar darme cuenta que existen dos cosas que lamento demasiado: Quiero seguir leyendo

Una historia verídica

¡Hola lectores!

En el mundo ocurren de vez en cuando situaciones extrañas, ejemplo de ello es lo que estoy a punto de contarles, no sé a qué se deberá, pero a lo largo de los años me he llegado a encontrar con una que otra cosa rara, como dato curioso me gustaría decirles que tanto mi abuelo como mi padre y mi tio tienen dos características en común que comparten conmigo:

  1. Han pasado por muchas experiencias interesantes que van desde lo divertido hasta lo inusual.
  2. Son narradores por excelencia, nada lograba hacerlos más felices que estar rodeados de sus familias y amigos para contar todo por lo que habían pasado, así que supongo que ya se sabe de dónde fue que heredé este gusto por las historias.

Hace ya bastante les hablé sobre mi encuentro con una rana con un detalle fuera de lo común (y sigo esperando encontrarme con otra similar), la historia que estoy a punto de contar ocurrió cuando yo asistía a clases sabatinas de inglés en una academia. Quiero seguir leyendo

Larga espera

Un minuto más en el reloj, otro ciclo completo que las manecillas terminan en su eterno andar, ¿cuánto tiempo ha pasado ya? Y más importante aún, ¿cuánto tiempo falta? La espera se está sintiendo eterna.

Tres golpes en la puerta de entrada anuncian la llegada de un visitante, ¿quien podrá ser? Estas no son las horas para recibir a invitados, pero…, ¿podría ser? ¿Será que la larga espera llegó a su fin? ¡Imposible! ¿O no? Te acercas con rapidez a la puerta pero al abrirla no hay nadie ahí, la calle está desierta mientras notas que el sol empieza a salir por el horizonte, ya casi amanece.

Miras de nuevo tu reloj y cuando regresas hacia el sofá notas el calendario, te preguntas qué habrá pasado con tu visita, no es normal este largo retraso, ya llevas quince días esperando, además también te gustaría saber  la razón por la que desde ese tiempo no has visto a ningún otro ser humano, de nuevo escuchas los toques en la puerta…

El escapista

El escapista sonrió, estaba preparado para su mayor truco, había un silencio absoluto pero el sabía que eso era debido a que el público estaba expectante por lo que estaba por suceder, imaginó que apenas y parpadeaban lo mínimo necesario para no perderse nada.

Había realizado trucos de escapismo desde que era joven, su héroe personal era Houdini, quería llegar a ser igual que él y sorprender a todos, sabía que esta era su oportunidad de oro, posiblemente entre el público habrían gente del espectáculo y grandes representantes en busca de un nuevo cliente, si hacía bien su acto podría conseguir fama mundial.

La camisa de fuerza no era su único problema, también se encontraba dentro de una habitación cerrada, sin ventanas y con sólo una puerta que estaba protegida gracias a una fuerte cerradura, se sentía nervioso, ¿y qué tal si fallaba? Quizás no volvería a tener una oportunidad así, además el truco no era sólo escapar, también tenía que evitar ser visto por el público ya que toda la gracia del escape se perdía si los demás descubrían como realizaba el truco.

Tuvo miedo de estropearlo todo y de tener que ver como sus sueños se hacían añicos en sólo segundos, pero logró controlarse justo a tiempo y olvidarse de sus dudas, ya no había tiempo para eso, era el momento del espectáculo, era el momento de la verdad.

 Al día siguiente se expandió una noticia curiosa por toda la ciudad, al aparecer un loco se había escapado de su celda en el manicomio, no había sido captado por ninguna de las cámaras de seguridad a pesar de que había una justo frente a su puerta y la cerradura seguía intacta, en la habitación sólo se encontró su camisa de fuerza y una pequeña nota escrita a mano que decía lo siguiente:

“El próximo Houdini”

Houdini el escapista

photo credit: houdini via photopin (license)

La noticia se expande

Primer capítulo…      Capítulo anterior…

El ambiente en la empresa estaba agitado, el sitio en cuestión se había mantenido en perfecto equilibrio durante años, cada trabajador era indispensable para su buen funcionamiento y jamás había ocurrido algo como lo de esa mañana, para la mala suerte de los directivos el reemplazo de Daniel se encontraba en un crucero de dos semanas y les tomaría un tiempo hacerlo regresar, mientras tanto no había nadie más que pudiera hacer ese trabajo.

La clienta que tenía cita con Daniel se sorprendió al ver tantas personas en los alrededores y a los reporteros, al acercarse a la recepcionista descubrió lo que estaba ocurriendo, supuso que en un caso así sería Oscar quien estaría a cargo de la investigación por lo que decidió llamarlo pero se encontró con el buzón de voz, así que le dejó un mensaje y esperó a que le regresara la llamada.

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La sombra de una sonrisa

Capítulo anterior…

Soñó con una suave melodía  y con una hermosa mujer que lo veía con una enigmática sonrisa, el rostro le pareció terriblemente conocido a pesar de no ser capaz de identificarlo, ¿quién era ella? ¿En dónde estaban? Pudo escucharla diciendo su nombre mientras se veían directo a los ojos pero de repente una luz brillante lo envolvió con tanta fuerza que eliminó todo a su alrededor, ahora estaba solo, se sentía indefenso sin saber con exactitud la razón, una voz lo alertó a lo lejos, trataba de decirle algo pero no era capaz de escucharlo.

John despertó sobresaltado y sin saber lo que estaba ocurriendo, al parecer había tenido una pesadilla pero no era capaz de recordarla, se encontraba bañado en sudor, un vistazo rápido confirmó lo que había sospechado desde que abrió los ojos y vio el techo, en efecto, no se encontraba en su habitación. Quiero seguir leyendo