El extraterrestre

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¡Hola lectores!

El día de hoy les presento un relato para el evento “Te robo una frase (IX)” que consiste en crear un relato de temática libre y que incluya una frase elegida previamente.

La frase que se usará en esta ocasión es la siguiente:

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. – De Edgar Allan Poe, El Gato Negro.

Si el relato les gusta, por favor no duden en compartir la publicación en sus sitios preferidos, además que pueden dejar un comentario si así lo desean. Y sin más que decir por ahora, los invito a continuar leyendo y espero se diviertan.

El extraterrestre

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño: El suceso empezó esta mañana, todo parecía tan tranquilo, las cosas estaban funcionando bien y tenía tantas esperanzas y planes…

*Hace unas horas*

En una casa a las afueras de la ciudad un extraño ruido es escuchado en el sótano, son las diez de la mañana y el dueño del lugar decide ir a revisar, muchas son las cosas que cruzan por su mente con respecto a lo que ocasionó ese sonido, pero jamás llegó a imaginarse lo que vería: nada más y nada menos que un ser de otro planeta.

Mide casi dos metros, es bastante delgado y posee una forma similar a la humana, no tiene ojos (o al menos no se le ven por ningún lado) y es de un color de una extraña mezcla entre gris, rojo oscuro y café.

—Hola —dice el hombre en tono distraído mientras baja hacia el sótano—, disculpa sólo venía a ver que era lo que ocasionaba el ruido, aunque ya que estoy aquí, aprovecharé para ir a buscar una raqueta de tenis, es que estoy preparando pan tostado…

—Saludos humano, soy de una raza avanzada que ha conquistado planeta tras planeta, tenemos una flota capaz de destruir a todas sus defensas, pero no somos monstruos, si se rinden pacíficamente y se someten a nuestras leyes, puede que los dejemos vivir. Soy el encargado de las charlas de rendición, visitaré la mayor parte de las áreas para hablar con los respectivos líderes de cada lugar, este país se eligió como el primero pero tuve problemas con las coordenadas y aparecí aquí, por lo que te demando que me lleves con tu líder en este momento.

—Si… verás… ya va a empezar mi programa y no quiero perderlo.

—¿Acaso no temes por tu vida? ¿No ves que estás ante una amenaza mortal?

—Tengo más sobrinos de los que puedo recordar, así que no me hables de temores, una vez me pegaron un auto de juguete en la frente, un marciano en  mi sótano para mi es un sábado tranquilo.

—Si mis cálculos astronómicos e históricos son correctos, hoy es lunes.

—¿Lunes? ¿Me disculpas unos momentos?

El sujeto corre escaleras arribas en dirección a la sala, el extraterrestre decide seguirlo, la gravedad en ese planeta es ligeramente mayor así que los primeros pasos los da con dificultad, pero cuando al fin llega escucha al hombre hablando por teléfono.

—Si —dice el humano—, estoy gravemente enfermo *cof* no creo poder llegar hoy a trabajar, creo que tengo… mmm… este… asteroiditis aguda de nivel dos a punto de evolucionar… ¿cómo que me lo estoy inventando? ¿Nunca ha escuchado sobre ella?

Unos minutos luego (acompañados por muchas disculpas, tosidos falsos y términos médicos recién inventados) cuelga para volverle a prestar atención al extraterrestre que en esos momentos se distrae examinando su entorno y calculando el tiempo aproximado que le tomará conquistar el planeta.

—Llévame con tu líder —dice nuevamente el extraterrestre.

—Si… un minuto…, es que quiero aprovechar ya que estoy en el teléfono, una llamada rápida, mientras tanto ve a la cocina y sírvete algo si quieres, siéntete en tu casa.

—De no ser por las órdenes estrictas de no causar bajas innecesarias te aseguro que…

—Si, si, lo sé, de tener una moneda cada que me dicen eso, de cualquier manera, ve a la cocina mientras llamo, luego te llevaré al zoológico o a donde sea que quieras ir.

El extraterrestre considera si debería destruirlo pero las palabras de su superior resuenan en su cabeza, su deber es mantener el número de bajas al mínimo (de preferencia ninguna) o será sancionado, así que se da media vuelta y se dirige hacia la cocina, preguntándose qué hacer ahí, está informado sobre los procesos alimenticios de los humanos y sigue sin comprenderlo del todo, le parece demasiado complejo, ¿por qué no simplemente tomar los nutrientes necesarios de la atmósfera? Eso es lo que hacen los pobladores de su planeta y les va estupendamente bien, al final decide sentarse en el suelo para descansar las piernas y al ver hacia el techo se pregunta cómo fue que algunas rebanadas de pan lograron llegar hasta allá arriba.

Mientras tanto en la sala, el hombre habla en voz baja con una operadora:

—¡Ya se lo dije! Tengo un extraterrestre en la cocina.

—Señor —dice ella en tono neutro—, por última vez, esta es una línea de emergencia y llamar para hacer bromas es un delito.

—Pero si yo… es que… *suspiro*… muy bien, ¿al menos puede decirme a cuanto aproximadamente cree que puedo venderlo en internet?

—*Clic*

—¿Hola? ¿Sigue ahí? ¿Operadora?

En ese instante siente una mano posándose sobre su hombro y una voz diciendo:

—Llévame con tu líder.

—Aaahhh ¡Un marciano! Digo, disculpa, aún sigo sin acostumbrarme…

—Pero si la primera vez ni siquiera te impresionaste

—Es que soy de efecto retardado a veces…

—De cualquier manera, llévame con tu líder.

—Cierto, cierto, verás, es que tampoco puedo llegar así por así a la casa del presidente exigiéndole hablar conmigo alegando que tengo un marciano… ya lo intenté una vez y no funcionó.

—¿Una vez? ¿Es decir que has sido visitado antes por seres de otro planeta? ¿Quienes eran ellos?

—No exactamente…, es que para ese tiempo tenía ciertos planes, es una larga historia… creí que funcionaría…

—¿Sabes algo? Creo que iré a buscar yo mismo a tu líder,así que mejor me voy.

—¿Qué? ¿Por qué? Vamos, tengo un plan a prueba de fallos.

—Muy bien, quiero escucharlo.

—Es simple, primero te conseguimos un disfraz de pollo que sea de tu talla.

—No creo que…

—Luego buscamos un ukulele y un gorro pirata…

—¿Hablas en serio?

—Y entonces nos inscribimos en el maratón anual…

—¿Eso que tiene que ver?

—Y cuando hayamos conseguido los códigos de seguridad…

—¿Cuales códigos?

—¡El mundo será mío! Muajaja

—¿Tuyo? ¿Cómo que será tuyo?

—Muy bien, será nuestro…

—Creo que mejor me arriesgo y te extermino por el bien de mi mundo… y creo que también del tuyo…

—Nah, el mundo me necesita.

—Tengo mis serias dudas al respecto.

—Todos las tenemos, pero tengo razón mientras no se demuestre lo contrario. Oye, por cierto, ¿como te llamas?

—Larry

—…

—¿Qué?

—¿Te llamas Larry?

—Si, ¿por qué?

—¿Larry? Un marciano llamado Larry

—¿Y cómo esperabas que me llamara?

—No sé, un nombre como Gxarcon, Menoitu, Zeningur, algo así.

—¿Se supone que esos son nombres? Porque de ser así son los más feos que he escuchado en mi vida.

—Claro, ahora todos son críticos, de cualquier manera, imaginé que los seres de otros planetas tendrían nombres extraños.

—Bueno, uno de mis colegas se llama Nepomuseno, no sé si eso satisface tu curiosidad sobre nombres extraños.

—En realidad eso me deja con una enorme cantidad de dudas, pero creo que mejor dejamos lo de los nombres hasta aquí. Pues bien, lo que hay que hacer es que uses tu telepatía para…

—¿Qué es telepatía?

—Ya sabes, hablar y mover cosas con la mente…

—¿Por qué hacerlo con la mente? Si tenemos manos perfectamente funcionales, ¿ustedes hacen eso? Nunca leí nada parecido en mi reporte sobre su especie. ¿Cómo es exactamente que algo así se puede hacer?

—Es increíble lo rápido que están perdiendo la credibilidad todas las películas de ciencia ficción que hasta ahora he visto, toda mi vida se siente como un engaño, ¿y tu debilidad es el baile y la música?

—¿Qué? ¿De dónde sacaste esa información? Eso es considerado información clasificada y si sigues indagando o si tan sólo intentas algo extraño te extermino aquí mismo.

—Lo leí hace unos días en un blog, comentaba que hay marcianos que se ven afectados por este tipo de cosas.

—Ya veo, en ese caso debo enviarle un informe a mis superiores, lo haré luego de terminar la tarea que se me ha encomendado, y dime, aparte de ti, ¿cuantas personas más han leído al respecto acerca de este… por cierto falso… rumor sobre música y baile?

—No sé, muchos supongo.

—Ya veo, en ese caso se deberán tomar ciertas medidas, con respecto a mi orden de llevarme con tu lí…

—Por cierto, ¿puedes decirme cómo hablas mi idioma?

—Tengo un dispositivo que convierte tus ondas sonoras en palabras entendibles para mí, a la vez traduce de manera automática las cosas que yo digo para que tu puedas entenderlas, eso me permite hablar en cualquier idioma que desee.

—Sorprendente, y dime… sólo por curiosidad… ¿podrías dibujarme un boceto del dispositivo? ¿Y la forma exacta en la que es creado? Y cambiando totalmente de tema, ¿tiene patente ese invento?

—Tu jamás entenderás algo tan complejo, ni siquiera aunque estudies durante el resto de tu corta vida, así que mejor olvídate de eso y dedícate a otras cosas.

—¡Que casualidad! Eso mismo me dijo mi maestra de química cuando estudiaba, creo que me odiaba por alguna razón, me pregunto si tuvo que ver con aquel incendio en el laboratorio, no entiendo por qué tantos problemas, ¿cómo iba yo a saber que el producto altamente inestable que hice era tan volátil?

—¿Por qué me habrán prohibido el uso innecesario de fuerza? Esto debo reportarlo para una revisión futura, en fin, me iré de inmediato, estoy empezando a sufrir los síntomas del estrés.

—¿No que querías ir a buscar una pizza?

—Ibas a llevarme con tu líder.

—Si, eso, pero escucha, tengo una idea mucho mejor, sólo escucha…

*Cinco minutos después de explicaciones tan complicadas que ni siquiera serán mencionadas para evitar que los lectores terminen con jaqueca tratando de descifrar tantas incoherencias*

—¡Ya basta! —dice el extraterrestre— ¡No soporto un momento más de esto! Me retiro de inmediato.

—¡Pero vamos! La idea es grandiosa, sólo piénsalo, tendrías tu programa televisivo y te volverías una estrella, podría ser un programa de entrevistas, el potencial es enorme y lo sabes, solo hay que comprar un sombrero de copa y lo demás prácticamente vendrá por sí mismo, es el plan perfecto.

—¡Me voy! Sólo una cosa más, estoy con curiosidad, en los reportes jamás se mencionó algo acerca de un extraño (e irritante) comportamiento como el que demuestras, dime, ¿todos los humanos son igual a ti?

—¿Qué? ¡Claro que no!

El extraterrestre se siente aliviado al escuchar algo así, tenía preocupación de llegar a saber que se vería rodeado por personas capaces de hacerle perder la cordura en tan poco tiempo, sólo de pensar en verse rodeado de humanos así hacía que sus tres corazones se aceleraran por el temor, simplemente no lo soportaría.

—¿Cómo puedes creer que todos son iguales a mi? —continua diciendo el humano— Si yo soy por mucho la persona más cuerda, tranquila, agradable y en extremo humilde… que este mundo ha visto, con decirte que los demás ni siquiera…

—¿Que eres qué? Es oficial, me voy, es importante que mis superiores reciban mi reporte, ya no quiero saber nada más de este planeta ni de ninguno de sus habitantes.

Dicho esto se marchó tan rápido como le era posible, una vez fuera una luz apareció de repente y se llevó al extraterrestre. Ya en su nave y de camino a la base, empieza a escribir su reporte, el cual empieza con la frase que aparece al inicio:

«No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño: El suceso empezó esta mañana, todo parecía tan tranquilo, las cosas estaban funcionando bien y tenía tantas esperanzas y planes…»

Luego describió en detalle los sucesos ocurridos y la amenaza pendiente al saberse (aún sin entender el cómo) la debilidad inexplicable de ellos ante la música y baile terrícolas, además reprocha la prohibición del uso de fuerza sin importar nada y pone su salud mental como punto a tomar en cuenta, por último añade unas últimas líneas en el reporte antes de enviarlo e irse a descansar.

«Así que espero que comprendan lo terrible de mi situación, es por eso que he decidido no invadir este planeta, les aseguro que todos acabaremos locos, lo mejor es alejarnos lo más posible y ordenar a todos que no vuelvan a tener contacto con ninguno de sus habitantes.

»Con respecto a mi, solicito se me concedan mis períodos de descanso a los que tengo derecho, luego de lo que acabo de pasar necesito un tiempo de descanso en una de las lunas de  mi planeta, y quizás también necesite algo de tratamiento para recuperar mi estabilidad mental».

Siguiente capítulo…

*******************************

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Felipe Rodríguez

Ingeniero, lector, escritor, consejero en mis ratos libres y siempre en busca de aprender nuevas cosas relacionadas al mundo de los blogs.
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30 Respuestas

  1. Inma Flores 16 marzo, 2015 / 3:12

    Muy divertido Felipe. Los dos puntos de vista convergen en algún lugar… ¡¡menos mal que era lunes y no nos van a invadir!! Muy original el utilizar la frase en los dos personajes. Te felicito, ha sido muy agradable leerte.

    • Felipe Rodríguez 17 marzo, 2015 / 19:35

      Muchas gracias.
      Cierto, de la que se salvó la humanidad por ser lunes.
      Gracias.

  2. Frank Spoiler 16 marzo, 2015 / 3:37

    Joder Felipe, hasta yo he quedado muy afectado psicológica mente ¿Crees que habrá tratamiento posible o cura inmediata para mí después de leer tu estupendo y divertido relato? ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja

    • Felipe Rodríguez 17 marzo, 2015 / 21:25

      Ja ja ja Si, aún hay tratamiento para evitar terminar con camisa de fuerza.
      Que bien que hayas disfrutado el relato.

  3. Ramon Escolano 16 marzo, 2015 / 4:45

    jajajajajajaja, madre mía, lo que me has hecho reír… qué rato más bueno he pasado leyendo tu relato… 🙂
    Gracias por seguir jugando y por este buen rato de risas!
    Saludos!

    • Felipe Rodríguez 17 marzo, 2015 / 21:26

      Excelente, me alegro de saber que el relato cumplió con su objetivo de hacer reír a los demás 😀
      Por nada, disfruto bastante con el evento así que planeo seguir participando cada mes ja ja ja
      ¡saludos!

  4. Mary Ann 16 marzo, 2015 / 11:43

    Vaya, vaya, Felipe! Pues yo creo que a Larry deberían concederle una condecoración por haber tenido que aguantar a semejante ser.
    ¿Sabes, Ramón? Se me parecía a hummmmmmm, perdona, olvidé su nombre,…. el astronauta aquel… perdona, lo siento.
    Besos a todos.

    • Felipe Rodríguez 17 marzo, 2015 / 21:29

      Cierto, son pocos los que están dispuestos a pasar por lo que él pasó ja ja ja
      Pues con lo pequeño que es el mundo, quizás y sean parientes ja ja ja
      Saludos

  5. Ana Saavedra 16 marzo, 2015 / 15:58

    Hola mucho gusto, me sumo por primera vez a esta dinámica. tu relato es muy divertido , la manera en que el extraterrestre es el que dice la frase, es algo muy ingenioso.
    gracias por compartirlo

    • Felipe Rodríguez 17 marzo, 2015 / 22:14

      En ese caso bienvenida al evento.
      Muchas gracias, es que quería darle un toque distinto para que sea él quien termine pasando por una mala situación (además que así se cancela la invasión a la tierra y nos salvamos todos ja ja ja)
      Por nada.

  6. Ricardo Corazón de León 17 marzo, 2015 / 13:32

    Jajajajajajajaja… Mil felicidades, Felipe!!!
    Nunca oí hablar de ti o te he visto en ningún sitio. Ni siquiera sabía que participases en este reto ya que supongo que en el anterior no lo hiciste o no te leí, pero lo dudo.
    Ha sido muy original y muy gracioso tu relato y ni siquiera se me ha hecho largo y creo que es el de más longitud que he leído hasta ahora. Muchas gracias por compartirlo.
    Lo único que quizás no veo tan perfecto es el uso tan repetitivo de “reportar, reporte, etc… ”

    Saludos.

    • Felipe Rodríguez 18 marzo, 2015 / 8:33

      ¡Muchas gracias!
      Así es, no pude participar en el reto anterior debido a que tuve problemas con el tiempo, así que tuve que esperar hasta el próximo evento y planificarlo con tiempo para evitar que me volviera a suceder lo mismo ja ja ja
      Por nada, traté de hacer el diálogo lo más entretenido posible para evitar que se sintiera tan largo.
      Gracias por el dato, la verdad no me había fijado en ese detalle, lo tendré en cuenta en próximos relatos.
      Saludos.

  7. D.A.Galan 18 marzo, 2015 / 6:18

    Jajaja no negaré que me as arrancado unas cuantas risas. Agradable de leer a la vez que entretenido.

    Un saludo

  8. Isabelle Lebais 19 marzo, 2015 / 18:42

    Divertidisimo relato!!! Me ha encantado, imaginé la cara de desesperación del marciano ante semejante espécimen humano, pobrecillo. Pero.. No nos invadieron!!! Felicidades!!!!!

    • Felipe Rodríguez 19 marzo, 2015 / 22:28

      ¡Muchas gracias!
      Si, es sorprendente que no haya terminado loco ja ja ja
      Eso es lo bueno, nos salvamos de una invasión y lo que era peor, justo en día lunes ja ja ja
      ¡Gracias!

  9. Betty 13 abril, 2015 / 22:02

    hay.. pero que persona tan tranquila, cuerda y humilde, Larry ni aguanta nada.. yo pense que los marcianos serian mas pacientes..XD

    • Felipe Rodríguez 14 abril, 2015 / 22:45

      Totalmente de acuerdo ja ja ja
      Bueno, esperemos que Larry se vuelva más paciente con el tiempo… y también que logre encontrar un buen terapeuta ja ja ja

  10. anita 4 mayo, 2015 / 14:09

    Pobre marciano!!!!
    Cualquiera se desespera con un terrícola!!!!
    Excelente relato Ingeniero!!!!

    • Felipe Rodríguez 4 mayo, 2015 / 22:14

      Si, esperemos que logre recuperarse con un buen descanso y el tratamiento apropiado.
      ¡Muchas gracias Doctora!

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