El interrogatorio de los jueces

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Primer capítulo…    Capítulo anterior…

Los jueces estaban confundidos, pero más lo estaba Larry, quien seguía sin entender cómo era posible que el sujeto en cuestión siempre encontrara nuevas formas para enloquecerlo, sin embargo trataba de consolarse al pensar que pronto el hombre iba a recibir un merecido castigo.

—Creo que son dos las preguntas más relevantes que tenemos por ahora —dijo uno de los jueces—, así que… ¿Larry tuvo oportunidad de haber conquistado el planeta?

—¡Por supuesto! —respondió el hombre sin dudarlo — Pero nunca escuchó ninguno de mis consejos.

—¡Eso es irrelevante y exagerado! —gritó Larry.

Los jueces llamaron a la calma antes de continuar con su interrogatorio, siempre debían asegurarse de que los demás supieran muy bien que debían acatar a la autoridad, para ello hacían uso de las órdenes, en caso de que eso no funcionara, sólo digamos que sus mazos no eran sólo para llamar la atención y que para ser juez era un requisito indispensable el tener una excelente puntería.

—¿Es relevante lo dicho por el sospechoso

—No lo creo —dijo el hombre

—En realidad le hablábamos a Larry

—Pero si Larry es el acusado, vaya que tienen ustedes costumbres raras.

—Sus excelencias —respondió Larry lo más calmado posible—, creo que está más que claro que este sujeto no está bien de la cabeza, ustedes lo han visto,

Les tomó cinco minutos de deliberación a los jueces llegar a una decisión, lo cual era algo notable no debido a la duración ya que eso era por lo general el tiempo que les tomaba dar los resultados, sino debido a que lo dedicaron por completo para discutir sobre el caso en vez de reírse de los acusados (que era lo que siempre hacían), cuando al fin volvieron a sus puestos guardaron unos momentos de silencio, como tratando de asimilar lo que iban a decir.

—El día de hoy nos hemos encontrado con un peculiar decisión la primera en su caso, hemos encontrado al acusado… inocente.

—¡¿Es una broma?! —dijo Larry.

—¡Pues claro que es una broma! —respondió el juez— ¡Vamos! ¡Es imposible que salga de esta! Sólo queríamos ver la reacción del acusador al enterarse de la noticia, pero ya volviendo al juicio, encontramos al acusado culpable por todos los cargos y dejamos al público aquí presente que decida el destino al que se enfrentará, pero eso no es todo, considerando que Larry tuvo oportunidades claras de cumplir su misión y sin embargo no lo hizo, luego de la deliberación hemos decidido que también eres culpable, así que sufrirás el mismo destino que este humano.

—¡Oigan! ¡Un momento! —gritó el hombre— ¿Ambos? ¿El acusado? ¿Acaso eso significa….?

—¿Qué? ¿No me digas que hasta ahora descubres que eres tu el acusado? —dijo Larry mientras se arrepentía de haber ido a la tierra.

—¿… que no van a pagarme?

—¿Hasta cuando seguirás jugando con mi cordura? ¿Ya ven por lo que tengo que pasar? Jueces, ¿de veras creen que es justo que sufra más de lo que ya he sufrido?

—¿Qué? ¿¿¿Soy el acusado??? ¿Por qué? ¡Protesto y exijo el pago por mis servicios de defensor! ¿Y qué pasó con mi almuerzo?

Uno de los jueces se puso de pie y dijo con voz fuerte y clara:

—¡Público aquí presente! ¡A partir de este momento lo que les ocurra a los culpables ya no depende de nosotros los jueces! ¡Voten ahora y decidan el destino de estos dos!

Y los votos no se hicieron esperar.

Continuará…

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Felipe Rodríguez

Ingeniero, lector, escritor, consejero en mis ratos libres y siempre en busca de aprender nuevas cosas relacionadas al mundo de los blogs.
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3 Respuestas

  1. anita 17 marzo, 2016 / 14:06

    noooooo….
    de nuevo lo hiciste!!!!

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