Felicidad

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—¿Por qué sonríes?

—¿Y por qué no? ¿Acaso no brilla el sol en el cielo? ¿Acaso las aves no nos regalan sus mejores trinos? ¿Es que no sientes a la tierra girar mientras hace su travesía eterna alrededor del sol? Sólo basta con cerrar los ojos para sentirte parte del universo, mira a tus espaldas y verás el pasado que te impulsa a seguir avanzando y a volverte la mejor versión de ti mismo, mira hacia adelante y verás un futuro con promesas y metas que te motivan a no darte por vencido, mira a tu alrededor y descubrirás cientos de motivos para sentir felicidad.

—¿Felicidad?

—¡Exacto! ¡Felicidad! Esa es la palabra clave amigo mío,  felicidad por la vida, por las promesas y metas, por ser parte de este universo y por tener la capacidad de influenciar positivamente a aquellos que te rodean, ¿no lo has pensado? En tus manos está el poder hacer un bien a alguien más, puedes cambiar al mundo, muchos lo llaman imposible, pero yo lo llamo inevitable.

—Interesante.

—¡No sólo interesante! ¡Increíble! Piénsalo, las personas tenemos tanto potencial, son tantas las posibilidades que se nos presentan, es sólo cuestión de entrar en acción, me preguntas por qué sonrío, indagas sobre las razones de mi felicidad, la respuesta es simple, es la vida misma que se nos presenta la que me hace sonreír y sentirme más vivo que nunca.

—Asumiré que ya recibiste la carta, es la única explicación científica para que te hayas vuelto tan poético.

—¡Si es que llevaba casi dos meses esperando esa carta! ¿Por qué es tan difícil recibir una carta de mi media naranja que está estudiando en otro país? Por cosas así es que se inventó el email, pero es que el correo tiene un toque único, pero con estos tiempo de entrega te aseguro que poco me falto para irme caminando hasta donde ella, te lo digo, hay una conspiración detrás de todo esto, en la lista de conspiradores incluyo a quien me retrasó durante media hora en la fila del banco, al compañero de clase al que le presté dinero en el pre-escolar y que jamás me pagó y a quien sea que haya causado el apagón la semana pasado, apagón del que por vez primera en muchos años no soy responsable… creo, no recuerdo bien lo que hice la semana pasada…

—Y con eso se acabó tu lado poético…

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Felipe Rodríguez

Ingeniero, lector, escritor, consejero en mis ratos libres y siempre en busca de aprender nuevas cosas relacionadas al mundo de los blogs.
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2 Respuestas

  1. Mirta 17 Octubre, 2016 / 10:55

    Hola Felipe!! Buenísimo post como siempre!! La conspiración en la cola del banco y otras miles mas también pasan aquí, asi que quedate tranquilo! jajaja
    Un gran abrazo!!

    • Felipe Rodríguez 18 Octubre, 2016 / 21:54

      ¡Hola! Muchas gracias.
      Malvadas conspiraciones que no permiten que uno logre sus metas, pero nunca hay que darse por vencido.
      Un gran abrazo.

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