La batalla

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¡Hola lectores!

He estado un poco enfermo y debido a ello no he publicado entradas esta semana ya que parece que mi inspiración decidió fugarse junto con mi salud durante algunos días, la buena noticia es que ya volvió y aunque aún no está lista la entrada que tenía planeada, les presento un relato que espero sea de su agrado.

Como dato curioso quiero agregar que la historia está basada en un hecho real, ¿de qué trata? Los invito a seguir leyendo.

Se encuentra agotado, tanto física como mentalmente, la batalla ha sido demasiado larga, los enemigos han sido numerosos, atacaron sin descanso durante horas, ese lo confirmó en el instante en que miró el reloj y descubrió la hora que era.

Reloj en medio de la batalla

photo credit: Reloj via photopin (license)

Por sólo un segundo pensó que de poco había servido su lucha, el otro bando lo superaba enormemente en número, no importaba cuantos caían ante su implacable ataque, seguían apareciendo más y más, todos incansables, todos hambrientos de lucha y de sangre, todos burlones mientras pasan justo en frente de él para luego huir cobardamente aprovechando la fatiga del hombre luego de tantas horas.

La ira le da unas fuerzas renovadas, toma su arma y empieza un ataque frenético, no se rendirá, cada enemigo caído lo acerca a la victoria, sabe que no puede ganar la guerra, pero tiene excelentes oportunidades de ganar esta batalla, puede ver como uno a uno van cayendo ante él.

—¡Lo único que quería era un descanso! —grita él lleno de ira.

Los enemigos siguen apareciendo y rodeándolo, los ataques son simultáneos pero él ya no los siente, se mueve con una destreza asombrosa de la que no sabía que era capaz mientras su frente se baña en sudor, luego de cinco minutos de lucha se detiene, respira agitadamente y observa los cadáveres esparcidos por el suelo, nunca ganará la guerra, pero al menos acaba de ganar esta batalla.

—¡Les dije que no se metieran conmigo! —dice mientras se deja caer en el sofá.

Su arma se encuentra en su regazo, la mantiene cerca por si acaso, la observa unos momentos y luego la levanta, a modo de amenaza por si más enemigos se encuentran cerca.

—¡Y si quieren más pelea me avisan! ¡Aquí los estaré esperando junto con mi raqueta eléctrica! ¡Cómo odio a esos mosquitos!

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Felipe Rodríguez

Ingeniero, lector, escritor, consejero en mis ratos libres y siempre en busca de aprender nuevas cosas relacionadas al mundo de los blogs.
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10 Respuestas

  1. anita 15 junio, 2015 / 10:46

    jajajaja….
    épica!!!

    • Felipe Rodríguez 15 junio, 2015 / 20:07

      ¡Muchas gracias! Me alegro que le haya gustado Doctora, es que batallas así se dan diariamente alrededor del mundo, lo importante es perseverar ja ja ja
      ¡Un abrazo!

  2. Davias 16 junio, 2015 / 4:58

    A todos en algun momento de nuestras vidas,nos toca enfrentar tan terrible mal!! Jajaja xD

  3. María 17 junio, 2015 / 8:52

    Jijiji genial. Una batalla sin descanso.

    • Felipe Rodríguez 17 junio, 2015 / 22:22

      Gracias. Muy cierto, estos mosquitos que no respetan el descanso ajeno ja ja ja.

  4. Edgar K. Yera 19 junio, 2015 / 16:54

    Una guerra imposible de ganar y con fastidiosos daños colaterales, el verano llega con estos míserables micro vampiros del infierno.
    Genial.
    Saludos, compañero.

    • Felipe Rodríguez 19 junio, 2015 / 23:01

      Una lucha larga y agotadora a más no poder, y la persistencia de los enemigos es bastante.
      ¡Muchas gracias!
      Saludos compañero.

    • Felipe Rodríguez 14 julio, 2015 / 19:47

      ¡Muchas gracias! Tienes razón, pasé por el blog y ambos relatos se parecen aunque no me sorprende, con la cantidad de mosquitos que aparecen en determinadas épocas del año de seguro somos muchos los que nos inspiramos ante algo así ja ja ja
      Saludos.

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