Las musas

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Solicitud

—¡Musa! ¡Ven a mi! No abandones a este pobre humano que sólo desea encontrar su camino entre las páginas en blanco. ¿Por qué insistes en guardar silencio? ¿Acaso ignoras mi llamado? ¿Acaso tendré que soportar este pesado silencio?

Pero nadie respondió, y es que desde que las musas decidieron formar un sindicato, las cosas se habían vuelto algo más complicadas.

Soledad

Recorre en silencio las calles en su eterna e infructífera búsqueda, en el fondo se siente sin esperanzas pero no se da por vencida,  se niega a creer que su función ha terminado, y es que una musa en una tierra sin humanos ya no tiene razón de ser.

El consejo

—¡Vamos! —dijo una de las musas— ¡Escribe sobre lo que te digo! Ya verás que es un éxito.

—No lo sé —respondió la escritora—, la verdad es que la idea me parece demasiado absurda, ¿quien leería algo así?

—¿Quien? ¡Pues todo el mundo! Sólo piénsalo, la historia de amor entre un troll que brilla a la luz del sol y una sirena con una personalidad tan interesante como un ladrillo bajo el sol, ¡éxito asegurado!

Al poco tiempo de su publicación la novela se volvió un éxito de ventas;  y esto demuestra que las musas pueden tener un sentido muy cruel del humor y que además no siempre las bromas salen según lo planeado.

Inspiración

Llevaba días tratando de escribir, pero la inspiración le rehuía, se le escapaba de entre las manos sin que él pudiera hacer cosa alguna, ¿durante cuantas horas se había tenido que enfrentar a esa terrible hoja en blanco sin que de su mente saliera palabra alguna? ¿Qué era lo que le estaba ocurriendo? ¿Acaso estaba condenado a vivir en una eterna sequía mental?

El sonido del celular lo liberó de sus cavilaciones, se trataba del mensaje de su media naranja, que por cuestiones de estudio se encontraba temporalmente lejos,

El mensaje era breve, pero eso bastó para que él sonriera y empezara a escribir como de costumbre, sin siquiera acordarse de su sequía mental.

¿Quien dice que las musas no pueden ser de carne y hueso?

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Felipe Rodríguez

Ingeniero, lector, escritor, consejero en mis ratos libres y siempre en busca de aprender nuevas cosas relacionadas al mundo de los blogs.
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2 Respuestas

  1. Yuliana 17 Octubre, 2016 / 20:34

    Me encantó la última frase!!

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