Los saludos incómodos

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¡Hola lectores!

Como siempre, es un gran placer estar el día de hoy aquí para compartir mis experiencias y consejos con ese toque divertido que casi siempre cruza la delgada línea entre cordura y locura.

Antes que pasemos al tema principal quiero hablar un poco sobre mi y luego comprenderán al punto al que quiero llegar, cuando salgo a caminar me gusta aprovechar para concentrarme por completo en mis pensamientos, organizo mentalmente todas las tareas pendientes o me dedico a avanzar en la trama de alguna idea o hasta puedo soñar despierto un rato mientras planeo mi futuro.

Debido a todo esto es extraño que le preste demasiada atención a lo que sucede a mi alrededor, así que han sido varias las veces en las que por mi camino se ha cruzado algún amigo o familiar y no me he dado cuenta a menos que esa persona me llame en voz alta o haga señas para llamar mi atención.

Es por eso que algunos se lo han tomado a mal y en más de una ocasión he tenido que explicar que si no los saludo no es por algo intencional, lo que ocurre es que estoy tan metido en mis pensamientos que ni siquiera me fijo por donde voy, podría decirse que en esos momentos estoy en piloto automático.

Ahora bien, esto no ocurre siempre, de vez en cuando hago lo contrario, dejo mi mente en blanco y camino con calma mientras me voy fijando en todo a mi alrededor, es en esos momentos cuando me doy cuenta si alguien me saluda o si encuentro caras conocidas.

El problema es que es en casos así cuando en muy pocas ocasiones (creo que dos o tres) me ha ocurrido algo que creo que a todos nos ha pasado (seamos sinceros), ¿a qué me refiero? A la siguiente situación:

Ahí vas, tranquilo y feliz cuando de repente una persona llama tu atención, parece feliz mientras mira en tu dirección, quizás te haga señas con la mano, te salude o vaya corriendo hacia ti, en ese instante tu cerebro trabaja a una velocidad pocas veces vista, tratando de identificar a esa persona.

Te preguntas de dónde la conoces y sabes que tienes poco tiempo para reaccionar cuando ya ves que esa persona está justo en frente de ti así que finges una sonrisa mientras le das un saludo rápido, esperando recibir algún indicio de quien es.

Pero la persona sigue caminando y es entonces cuando descubres la realidad no es a ti a quien saludaba sino a alguien que está detrás tuyo, así que ahí te quedas con una sonrisa fingida justo a mitad de la calle sin saber qué hacer mientras deseas que nadie haya notado algo así y sientes ganas de acelerar el paso para pasar desapercibido y así volver pronto a casa y dejar que el tiempo se encargue de hacerte olvidar todo eso.

La verdad he estado desde ambos lados de la situación, porque una vez cuando intentaba saludar a un familiar terminé siendo saludado por alguien que tuvo la mala suerte de estar por delante de la otra persona.

Según las estadísticas… que acabo de crear…, pero que aun cuentan como válidas, las probabilidades de que alguna vez estés ante una situación así es de un 90% (si es que no te ha ocurrido ya al menos una vez), es por eso que siempre es bueno estar preparado, por lo que viene la pregunta: ¿Qué podemos hacer?

Lo bueno es que hay una serie de opciones entre las que puedes elegir.

Fingir que nunca pasó: ¿Saludo? ¿De qué hablas? ¡Algo así jamás pasó y no tienes prueba alguna! ¡Lo niego todo!

Hacer como si saludas a alguien más a lo lejos: De preferencia alguien que no te esté viendo en esos momentos para evitar que te vea y te confunda con alguien más y termines en una conversación de más de tres horas recordando cosas que nunca pasaron.

Fingir que conoces a la persona: Sería interesante hacerte el ofendido cuando te diga que no te conoce, será entonces cuando empieces a decirle que estudiaron juntos en la primaria y que le brindaste tu ayuda en más de una ocasión.

No le des importancia:  Ni modo, todos cometemos errores, así es la vida.

Dale importancia en exceso: Por si quieres intentarlo desde el otro extremo, no es tan difícil, por lo general es sólo cuestión de poner una cara como si esto fuera lo peor que te haya pasado desde hace años, puedes darle más dramatismo al usar frases del tipo “¡¿Cómo te atreves simple mortal a engañarme a mí?!”.

Haz un plan: Memoriza la cara de la persona, cuando vuelvas a verla pasando frente a ti finge saludar para luego seguir caminando y hacer como si ves a alguien más, quizás el plan no funcione, pero al menos nadie podrá negar que lo intentaste.

Envíame un cheque: ¿Qué tiene eso que ver? Absolutamente nada, pero igual no pierdo nada con intentarlo…, acepto también efectivo, transferencias bancarias, etc.

dinero para arreglar los saludos incómodos

photo credit: DSCN1858.JPG via photopin (license)

Escribe un relato: Usa tu recién adquirida experiencia para inspirarte y crear una historia como el mundo jamás haya visto, quizás recibas el llamado de la Literatura.

Así que como puedes ver, son muchas las cosas que podemos hacer, ¿cual elegir? Eso dependerá de ti, usa la que consideres mejor, ya que este tipo de experiencias no ocurren muy a menudo es posible que no llegues a tener la oportunidad de probar todas las opciones, por lo que deberás seleccionar aquellas que te llamen más la atención.

Lo principal es tomarnos la situación con sentido del humor ya que eso nos permitirá que el asunto no nos afecte y hasta nos dejará luego reírnos de todo una vez lo recordemos, hasta nos puede servir de anécdota divertida para contarla a los amigos en un futuro.

 ¿Cuál de las opciones te parece mejor? ¿Alguna vez has estado ante una situación parecida? ¿Qué fue lo que hiciste en ese caso? Comparte tus respuestas en los comentarios.

Si la publicación te gusto te invito a compartirla, ten un excelente día y recuerda siempre lo siguiente: Si de repente estás ante una situación como la que acabo de mencionar y no sabes muy bien qué hacer, un cheque es tan buena opción como las demás.

¡Hasta luego!

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Felipe Rodríguez

Ingeniero, lector, escritor, consejero en mis ratos libres y siempre en busca de aprender nuevas cosas relacionadas al mundo de los blogs.
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6 Respuestas

  1. Mirta 10 Agosto, 2015 / 5:08

    No hay nada mas hermoso que estar desconectado, distraído en alfa o como quieran
    llamarlo :-)) Muy buenos tus consejos!!! Un abrazo

    • Felipe Rodríguez 11 Agosto, 2015 / 21:06

      ¡Totalmente de acuerdo! Todos necesitamos de vez en cuando desconectarnos 😉
      ¡Muchas gracias!
      Un abrazo.

  2. Mary Moonlight 10 Agosto, 2015 / 19:32

    Jajaja, me gustó bastante su post, y debo admitir que sí me ah pasado y simplemete me hago la loca y me sigo de largo, total, siempre pienso que quedé como una persona correcta que sabe saludar *costumbre que ya muchos han perdido* :D.

    Un saludo Felipe.

    • Felipe Rodríguez 12 Agosto, 2015 / 21:19

      ¡Muchas gracias! Es una de esas experiencias por las que muchos pasamos tarde o temprano.
      Hay que retomar esas costumbres 😀
      ¡Saludos Mary!

  3. erika martin 20 Septiembre, 2015 / 2:50

    jajaja, Felipe, alguna vez me ha pasado lo cuentas. Unas veces he pensado “tierra trágame” y otras he hecho como estuviera saludando a otra persona a lo lejos.
    Lo del cheque no ha colado pero ha sido un buen intento.
    Muy buen domingo. Un abrazo

    • Felipe Rodríguez 20 Septiembre, 2015 / 21:34

      Es que la verdad me han pasado unos cuantos hechos interesantes que iré contando de poco a poco en el blog si es que logro recordarlos todos ja ja ja
      Lo bueno es que situaciones así no ocurren muy a menudo, aunque de ser así pues habría que empezar a pensar en algún invento que evitara los saludos incómodos.
      Bueno, al menos lo intenté, además que quien sabe, quizás un día de estos me llegue un cheque, no pierdo nada con esperar ja ja ja
      Gracias e igualmente. Un abrazo.

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