Maneras de aprender un idioma

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¡Hola lectores!

¿Qué tal todo? ¿Cómo han estado? Con respecto a mi, he tenido una semana algo ocupada y mis horas de sueño se han reducido considerablemente, pero ha sido por una buena razón, es para mi un gran placer poder decirles que he terminado y publicado mi primer libro, el cual por cierto es también el primero de una saga, ya estoy preparando una página en la cual hablaré con detalle acerca de ello.

Con respecto al tema de hoy, quizás hayan notado que cuando el año inicia, es un propósito común para muchas personas decidirse por aprender un idioma, pueden ser planes que llevan años posponiendo o puede que hasta ahora se hayan decidido y se entusiasman ante la idea de verse en un futuro hablando con fluidez.

Si eres de estas personas y ya has tomado la decisión de aprender, ahora queda responder a lo siguiente ¿cómo harás para dominar ese idioma? Hay varias opciones para elegir y en esta publicación estaré hablando precisamente de ello. Mencionaré las opciones de forma breve ya que en estos días me dedicaré a hablar en detalle de cada una de ellas, desde los puntos a tomar en cuenta, hasta las maneras de sacarle el máximo provecho. 

Ha llegado el momento de la verdad, luego de decidirte y de apuntarlo como uno de tus propósitos, es hora de que empieces a estudiar y que demuestres la fuerza de tu voluntad, para ello, cuantas con opciones que puedes incluso combinar según tu situación.

Clases por asistencia

La manera más tradicional es aprender asistiendo a clases, estas pueden ser diarias, sabatinas o hasta dominicales, en los que uno o más maestros se encargarán de darte las lecciones y aclarar cualquier duda que surja, en estos casos debes cumplir con un horario y puede que aparte de los costos de las clases también debas pagar transporte en dependencia de que tan lejos te quede el lugar.

Debes recordar que lluvia, nieve, calor, frío, las distancias, falta de transporte, visitas inesperadas, una invasión zombie; son sólo algunas cuantas cosas que podrían afectar tu puntualidad en clases o que incluso pueden hacer que consideres dejar de asistir durante un día, pero no debes permitir que algo así te detenga, recuerda que aunque no sea fácil, puedes superar estos obstáculos con la ayuda de ingenio, paciencia y buen humor para evitar el estrés.

Según el idioma que quieras aprender, esta opción no siempre es posible ya que puede que en donde vivas no hayan cursos para esa lengua, pero en esos casos siempre te quedan más maneras de lograr tu meta, es sólo cuestión de pasar al plan B o C.

Clases por inmersión total

Consisten en ir a tomar clases directamente a un país en donde se hable el idioma que quieres aprender, de esa manera estás en contacto permanente con el dialecto y podrás acostumbrarte a la pronunciación correcta y a la escritura.

Así que ya sea que enciendas la televisión o vayas a comprar algo a la esquina, leerás y escucharás todo en ese idioma, aunque uno de los inconvenientes es que las primeras semanas te sentirás perdido y sin entender nada, para estos casos es importante que ya vayas con conocimientos básicos, debes al menos saber decir lo siguiente:

No hablo el idioma

¿En dónde queda el aeropuerto? (en caso de que hayas viajado en avión)

¿En dónde queda la estación de buses/trenes? (si has viajado en bus o tren)

Yo no fui/ Así estaba todo cuando llegué (confía en mi, esa frase puede servirte en más de una ocasión)

¿En dónde puedo comprar comida?

Esta opción involucra mudarse durante un tiempo considerable y no todos pueden hacer algo así, aunque en dependencia del lugar en donde vivas puede que te resulte mucho más sencillo estar en lugares en donde recibas inmersión total sin necesidad de mudarte, si ese es tu caso, aprovéchalo al máximo.

Cursos con libros y audio

Un cuaderno, un libro, lápices y muy posiblemente un CD o DVD serán tus acompañantes a lo largo de este tipo de cursos, en estos casos tu creas tu horario y vas avanzando con las clases a tu ritmo, desde unos 10 minutos al día, hasta 1 hora puedes pasar leyendo y practicando los ejercicios a la velocidad que elijas.

Por lo general estos cursos se compran en librerías, por internet o si tienes suerte, puede que conozcas a alguien que tenga los libros y que esté dispuesto a prestártelos.

Otra opción es que si son varias las personas que desean aprender el idioma, pueden dividirse los gastos entre todos y quedar de acuerdo para reunirse a estudiar unas cuantas veces a la semana, la ventaja de esta opción es que al estar varias personas, es fácil motivarse y apoyarse gracias al apoyo de los demás.

 Cursos por internet

Ahora gracias al internet aprender un idioma es más sencillo, todo lo que necesites es elegir uno o más cursos y empezar con las clases, en estos casos es importante la perseverancia y ser constante, ya que al ser quien decide las clases y el horario, puede que de vez en cuando sientas deseos de no estudiar, además que es posible que la televisión, programas de la computadora y el internet te distraigan a cada momento.

También hay que mencionar que estos cursos pueden ser de pago o gratuitos, la ventaja de estas clases es que puedes adaptarlas a tu horario sin importar cual sea, a diferencia de un aula en la que debes estar puntual siempre, aquí puedes crearte un horario flexible, ¿quieres estudiar a las  tres de la mañana? ¡Claro! ¿Por qué no?

Si tienes alguna duda, siempre puedes investigar online (en estos casos siempre es útil buscar una segunda o hasta tercera opinión), y en dependencia del curso que uses, hasta es posible consultarlo con un maestro o compañero de estudio.

Como puedes ver, hay varias opciones que pueden ayudarte a aprender un idioma, cual te resultará mejor va en dependencia de tus objetivos y situación, puede que alguna te resulte imposible mientras que otras te sean sencillas. De todas ellas ¿cual te llama más la atención? Me gustaría saber tu opinión al respecto.

Y dicho esto sólo me queda despedirme por ahora, desearte un excelente día y recordarte lo siguiente: nunca subestimes la posibilidad de decir «Yo no lo hice» en otro idioma, no hay manera de saber cuando algo así te puede ser útil.

¡Hasta luego!

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Felipe Rodríguez

Ingeniero, lector, escritor, consejero en mis ratos libres y siempre en busca de aprender nuevas cosas relacionadas al mundo de los blogs.
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