Reflexiones en tiempo de ocio

Y aquí estoy, al fin con unos momentos con el blog, perfecta oportunidad para realizar unas cuantas reflexiones; ahora que lo pienso hace ya algún tiempo que no publico, creo que la última vez que lo hice use papel y pluma y luego envié mi escrito por medio de cuervos mensajeros, claro que me gustaría ser más constante con mis publicaciones, pero ¿qué hacer? Una parte de mí sigue negándose a escribir sin antes escuchar a la musa, «No pienso mover un dedo si no estoy inspirado, ¡esto es una huelga!» me dice, ¿y quien soy yo para negarme? Al fin y al cabo, si bien es cierto que a veces puede ser irritante, no puedo negar que es gracias a esa parte de mí que al final logro plasmar ese toque único en mis escritos.

Tampoco vayan a creer que los días que no publico es debido a que me la paso haciendo nada (bueno, sí es eso… pero no quiero que se lo crean…), por lo general esos momentos los dedico a escribir otras cosas, la clave es que no pase ni un día sin al menos haber escrito uno o dos párrafos; un dato curioso, a diferencia del blog no tengo problemas para avanzar con otros escritos distintos, ahora que lo analizo debo admitir que no tengo idea de a qué se deba esto (el loco tiene razones que la razón no entiende).

Además cuando pienso que por fin podré escribir un poco en el blog, resulta que aparece de pronto un proyecto que me aleja de nuevo (proyectos, proyectos everywhere); ¿por qué el día no puede tener un par de horas más? Estoy seguro que a más de alguno le sería útil, me incluyo entre ellos.

Sin embargo, soy persistente y no dejaré que se me aparte demasiado tiempo del blog, estaré de regreso, así deba tomarme unas vacaciones, encerrarme en casa y no salir durante toda una semana (de cualquier forma la luz solar está sobrevalorada últimamente…).

Así que no se preocupen mis amigos, que aunque estas reflexiones fueron algo breves, no será la última vez que escuchen de mí, lograré volver a ponerme al día con mis publicaciones, como diría el exterminador: «Volveré»

¡Hasta luego!

¡No más!

¡No, no y más no! ¿Cómo es posible esta ausencia tan larga en mi querido blog y por sobre todo en mis estimados y fieles lectores, ¿que digo mis lectores? ¡Mis amigos!

Sí, es cierto, unas vacaciones todos las necesitamos, son esos descansos los que evitan que terminemos a las tres de la madrugada hablando en lenguas extrañas o conversando con nuestra calceta izquierda sobre el clima o las vacaciones (ya si lo que se quiere es hablar de literatura o música, para eso está la calceta derecha); por tanto, un descanso siempre viene bien y se agradece, pero es que una cosa es un descanso y otra muy distinta es el exilio.

Considero que ya he descansado más que suficiente, ya me liberé de mis problemas, recuperé energía y hasta aproveché para ponerme en paz con el universo, ya mi inspiración no tiene de qué quejarse, por el contrario, ya se encuentra con ansias por ponerse en marcha, por crear historias y publicaciones de todo tipo, ¿qué gracia tiene saber escribir si no vas a darle un uso? ¿Qué gracia tiene poseer una gran imaginación si no vas a crear mundos de la nada? ¿Qué gracia tiene que no te hayan capturado los del manicomio (aunque admiro la persistencia de esos sujetos) si no compartes tus locuras con tus amigos?

Así que aquí ponga ya un punto y final a este exilio, a estas vacaciones que se han extendido demasiado, he vuelto a mi blog, a escribir cada semana sí o sí, a volver a darme gusto hablando de cuanta cosa pase por mi cabeza, con regularidad pero no por presión ni obligación, sino porque para mí eso es un verdadero placer, fue por ello que empecé a escribir y es por ello que quiero seguirlo haciendo hasta que los cerdos aprendan a volar o hasta que pueda comprender las clases de química (es más probable que lo de los cerdos ocurra primero, tengo más probabilidades de aprender Mandarín que de entenderle a la química).

Hay un detalle, he decidido algo así como un método semi infalible para asegurar esta regularidad, no debido a que esté preocupado de otro exilio, sino debido a que se me ocurrió de repente y he decidido seguir mis instintos, he notado que hay blogs que por ejemplo si no publican al menos una vez a la semana pierden cinco dólares, yo por mi parte haré algo más: si en una semana no publico al menos una vez, correré cinco kilómetros y haré cien sentadillas y cien abdominales, o me vuelvo constante con las publicaciones… o me vuelvo físico culturista… o me ingresan de emergencia al hospital, lo que suceda primero mis amigos.

Entre mi lista de prioridades siguen estando las historias inconclusas que ya merecen una digna continuación, además aproveché estas vacaciones para pensar en temas y situaciones con las que creo muchos de nosotros nos sentiremos identificados.

Gracias por la paciencia que me han tenido durante esta ausencia, por sus comentarios y por sus visitas ya que sin ellas nada de lo que escribo tendría un propósito, seguiré manteniendo este tono de charla casual del que siempre he disfrutado ya que cuando me siento frente al teclado es precisamente para ello, para tener una conversación amistosa con ustedes, no son necesarias formalidades ni reglas estrictas de etiqueta entre amigos, si quieren opinar, sugerir algo o comentar sobre lo que cenaron ayer la sección de comentarios está a su completa disposición.

Este escritor acaba de volver a casa y ha vuelto para quedarse.

¡Hasta luego!

El gusto de escribir en un blog

¡Hola lectores!

Es para mi una gran alegría ver la manera en la que este blog ya cumple su primer año, ha sido para mi un motivo de alegría tener este sitio y poder seguir escribiendo y presentándoles publicaciones nuevas.

En homenaje a este aniversario, le estaré haciendo algunos cuantos cambios al sitio los cuales imagino que ya notaron, también hay unas cuantas páginas nuevas. Con respecto al tema de esta ocasión, estaré mencionando algunas de las razones por la que deberías pensar en crearte un blog si aún no lo tienes, te invito a seguir leyendo para saber más.

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La práctica constante

¡Hola lectores!

Hace un tiempo inicié un segundo blog el cual dediqué para hablar acerca de técnicas para ser aplicadas en las distintas áreas de la escritura, al final noté que el tener dos sitios impedía que me concentrara correctamente y afectaba mi rutina de publicación, así que decidí fusionar ambos y crear una sección especial dentro de Contagiando locuras titulada Zona de escritores.

En la primera publicación de esta sección hablaré acerca de la importancia de una práctica regular al escribir para lograr obtener buenos resultados, ¿quieres saber cuales son esos resultados y lo que significa una práctica constante? Te invito a seguir leyendo. Quiero seguir leyendo