Un pensamiento

Hay un universo lejano,  casi en el centro hay un planeta, su tamaño es relativamente grande y desde una perspectiva exterior se podría decir que no es el mejor en el que la vida pueda prosperar y sin embargo aún así existe, ¿por qué negar lo obvio?

Una civilización se encuentra ahí, ha desarrollado avances en casi todos los campos de la ciencia y el pensamiento,  sus progresos son mayores cada vez, en lo único en lo que no se han interesado demasiado es en los viajes espaciales ya que lo consideran como algo innecesario hasta entonces, de pronto el sol se vuelve una nova con un resplandor tan potente que es capaz de verse en las galaxias vecinas, el escape es imposible… ¿o no?

¡El prototipo! Quizás aún exista esperanza para estos seres, una pequeña oportunidad que les permita a algunos de ellos empezar desde cero, es el infinito lo que les aguarda y los peligros son tan extensos como desconocidos, pero eso será luego, primero habrá que ver si logran poner en marcha la máquina antes del inminente final, la tierra tiembla, hay caos por doquier, queda poco tiempo, quizás no lo suficiente…

—¿En qué piensas? —dice una voz que logra romper mi concentración.

—En nada —respondo mientras mentalmente recojo las cenizas de un universo colapsado.

Esa simple interrupción fue suficiente para hacerme perder el rastro de mis pensamientos, ¿y qué ocurrió con los seres? No tengo la menor idea, la mayoría de las veces los escritores no somos más que meros espectadores, incluso de aquellas cosas que ocurren en nuestra cabeza.