Reflexiones en tiempo de ocio

Y aquí estoy, al fin con unos momentos con el blog, perfecta oportunidad para realizar unas cuantas reflexiones; ahora que lo pienso hace ya algún tiempo que no publico, creo que la última vez que lo hice use papel y pluma y luego envié mi escrito por medio de cuervos mensajeros, claro que me gustaría ser más constante con mis publicaciones, pero ¿qué hacer? Una parte de mí sigue negándose a escribir sin antes escuchar a la musa, «No pienso mover un dedo si no estoy inspirado, ¡esto es una huelga!» me dice, ¿y quien soy yo para negarme? Al fin y al cabo, si bien es cierto que a veces puede ser irritante, no puedo negar que es gracias a esa parte de mí que al final logro plasmar ese toque único en mis escritos.

Tampoco vayan a creer que los días que no publico es debido a que me la paso haciendo nada (bueno, sí es eso… pero no quiero que se lo crean…), por lo general esos momentos los dedico a escribir otras cosas, la clave es que no pase ni un día sin al menos haber escrito uno o dos párrafos; un dato curioso, a diferencia del blog no tengo problemas para avanzar con otros escritos distintos, ahora que lo analizo debo admitir que no tengo idea de a qué se deba esto (el loco tiene razones que la razón no entiende).

Además cuando pienso que por fin podré escribir un poco en el blog, resulta que aparece de pronto un proyecto que me aleja de nuevo (proyectos, proyectos everywhere); ¿por qué el día no puede tener un par de horas más? Estoy seguro que a más de alguno le sería útil, me incluyo entre ellos.

Sin embargo, soy persistente y no dejaré que se me aparte demasiado tiempo del blog, estaré de regreso, así deba tomarme unas vacaciones, encerrarme en casa y no salir durante toda una semana (de cualquier forma la luz solar está sobrevalorada últimamente…).

Así que no se preocupen mis amigos, que aunque estas reflexiones fueron algo breves, no será la última vez que escuchen de mí, lograré volver a ponerme al día con mis publicaciones, como diría el exterminador: «Volveré»

¡Hasta luego!

Reflexiones breves

Gatos y afecto

Según leí, cuando un gato frota su cabeza contra una persona u objeto es para una de tres cosas:

  • Compartir sus sensaciones de felicidad.
  • Marcar algo como de su propiedad.
  • Mostrar cariño o agradecimiento.

Así que cuando mi gata se acerca a mí y frota su cabeza en mi pantalón cada que le doy alimento supongo que es su modo de decirme: “Gracias amigo, como muestra de mi gratitud te mantendré como de mi propiedad por más tiempo”.

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