Sirena enamorada

Sirena enamorada

La hechicera mezclaba sus pociones en un absoluto silencio, había improvisado un laboratorio en la orilla del mar, ella ya poseía un lugar propio pero esta era una excepción, una sirena había logrado ponerse en contacto y le había ofrecido una fortuna a cambio de algo que le permitiera tener piernas y así poder casarse con su amado, quien era un humano.

El pago fue hecho y la poción entregada, pero las sirenas no son como los humanos, por tanto siempre hay una probabilidad de error o de efectos secundarios si no se presta atención a los ingredientes. Quiero seguir leyendo