Larga espera

Un minuto más en el reloj, otro ciclo completo que las manecillas terminan en su eterno andar, ¿cuánto tiempo ha pasado ya? Y más importante aún, ¿cuánto tiempo falta? La espera se está sintiendo eterna.

Tres golpes en la puerta de entrada anuncian la llegada de un visitante, ¿quien podrá ser? Estas no son las horas para recibir a invitados, pero…, ¿podría ser? ¿Será que la larga espera llegó a su fin? ¡Imposible! ¿O no? Te acercas con rapidez a la puerta pero al abrirla no hay nadie ahí, la calle está desierta mientras notas que el sol empieza a salir por el horizonte, ya casi amanece.

Miras de nuevo tu reloj y cuando regresas hacia el sofá notas el calendario, te preguntas qué habrá pasado con tu visita, no es normal este largo retraso, ya llevas quince días esperando, además también te gustaría saber  la razón por la que desde ese tiempo no has visto a ningún otro ser humano, de nuevo escuchas los toques en la puerta…