Tipos de visitas

¿Me ayudas a compartir?Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Share on LinkedIn0Share on Tumblr0Email this to someone

¡Hola lectores!

¿Cómo han estado? ¿Qué tal todo? Con respecto a mí, estos han sido unos días ocupados debido a las visitas, mis sobrinos vinieron debido a sus vacaciones escolares, también vinieron de visita unas primas y además hace apenas unos días vino mi hermana por unas cuantas semanas, lo que significa que el momento ha llegado de poner a prueba la paz interior que he conseguido acumular en todos estos meses.

En realidad, esta entrada ya estaba casi preparada, pero tuve que postergar un poco los planes cuando se llenó la casa y terminé atrincherándome con una almohada como mi única protección, fue un día divertido.

Con la casa llena y mientras preparo mi refugio subterráneo para situaciones de emergencia, me he puesto a pensar en los distintos tipos de visitantes que existen, y es que pueden clasificarse según los comportamientos que presentan durante su tiempo de estadía, ¿quieren saber más? Los invito a seguir leyendo.

 Tipos de visitas

Los indetectables

Pueden pasar semanas o hasta meses en tu casa y ni siquiera te darás cuenta, jamás los verás durante todo el tiempo de estadía, no se sabe si es porque nunca están en casa o si es debido a que se mantienen todo el tiempo dentro de la habitación.

El lado bueno es que tienes garantizado días tranquilos, el problema es que después de una semana se te puede olvidar que tienes a la visita y si por casualidad empiezas a escuchar ruidos terminarás creyendo que tu casa está embrujada.

Sólo procura sé sutil a la hora de las despedidas.

Visitas invisibles

Poco les falta para ser invisibles

Los acomodados

No es necesario que se les diga que se sientan como si estuvieran en su casa, desde el primer día se apoderarán del refrigerador, el televisor, el sofá y cualquier otra cosa que le interese.

Lo bueno es que para que exista ese nivel de confianza se entiende que se llevan bien con la persona y que por tanto puede ocurrir una de estas cosas:

  1. Puedes ser sincero y tratar de negociar los términos de la expulsión acerca de cómo se repartirán los muebles y electrodomésticos de la casa.
  2. Por una u otra razón la negociación no es posible, en ese caso debes buscar la manera de hacerle creer que una terrible maldición atormenta la casa para ver si huye ver el lado positivo y pensar que al menos algún día volverás a recuperar el control de la casa… quizás.

Los precavidos

Llegan con docenas de maletas, según cuentan las leyendas, dentro siempre llevan desde útiles de cocina y herramientas eléctricas, hasta comida para todo un mes y ropa para todas las ocasiones y climas (no importa si planean escalar el Everest, igual llevarán un par de trajes de baños por si acaso).

Ser siempre precavidos es el lema de ellos, por eso están preparados para cualquier ocasión.

El lado malo es que antes de que te des cuenta ya tendrás 2/3 de tu casa llena de maletas.

Los olvidadizos

Es un hecho, una vez que el visitante se marche seguirás recordando a esa persona durante varios días, pero no será debido a que haga falta, sino debido a que seguirás encontrando sus pertenencias en los rincones más inesperados de tu casa.

Un cepillo de dientes bajo el armario, un peine en el sofá, unos lentes en el refrigerador y así sucesivamente, es casi como jugar a una búsqueda del tesoro.

Los vampiros

No es que usen capa o que debas dormir con un collar de ajos, es debido a que tienen un ciclo de sueño inverso al de la mayoría, en un principio esto puede no parecer un problema y por suerte eso es lo que ocurre en la mayoría de los casos, pero si son ruidosos terminarás con ojeras y un posible tic nervioso.

 Los ordenados

No sólo arreglan su cuarto, sino que a veces ordenan toda la casa, así que lo difícil es verlos marchar.

Aunque no todo es perfecto, si resulta que la persona se toma la limpieza demasiado enserio, descubrirás un día de estos que todos tus objetos han sido movidos, y justo luego que te tomó tantos años ordenarlos a tu gusto (algunos lo llaman “caos”, pero tu sabes que es un sistema complejo almacenaje), y además queda el riesgo de tener que preguntarle a tu invitado qué fue lo que le sucedió a tu colección de pelusas con formas de animales que se supone debería de estar bajo tu cama.

En conclusión…

Así pues, la variedad de visitantes con los que uno se puede topar puede llegar a ser bastante interesante, y aunque es cierto que a veces pueden enloquecernos un poco, al final nos alegramos de unos cuantos días de caos.

Y una vez dicho esto, sólo me queda despedirme por ahora, no sin antes desearles un excelente día y recordarles lo siguiente: nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para empezar a crear una fortaleza subterránea , puede llegar a ser bastante útil.

¡Hasta luego!

Sígueme

Felipe Rodríguez

Ingeniero, lector, escritor, consejero en mis ratos libres y siempre en busca de aprender nuevas cosas relacionadas al mundo de los blogs.
Sígueme

Latest posts by Felipe Rodríguez (see all)

¿Me ayudas a compartir?Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Share on LinkedIn0Share on Tumblr0Email this to someone

4 Respuestas

  1. Mirta 1 enero, 2017 / 16:47

    Muy feliz año, Felipe!! Toda la vida tengo turistas jajaja que es mas complicado!! Vengo un poco bastante atrasada, con la lectura! Es que le esta faltando horas a mis días. Mientras tanto seguí escribiendo, que ya vuelvo 🙂 Un abrazo

    • Felipe Rodríguez 8 febrero, 2017 / 21:54

      ¡Muchas gracias e igualmente!
      Éxito y hasta pronto.
      Yo también he estado algo ocupado, pero ya empiezo a ponerme al día.
      Un abrazo.

  2. Conxita 5 marzo, 2017 / 5:31

    Felipe
    Leía esta entrada sobre los tipos de visitantes y me has hecho reír, he recordado eso que se dice que las visitas son muy gratas sobre todo cuando se van o algo similar, especialmente si son de las que se quedan y quedan y quedan.
    Saludos

    • Felipe Rodríguez 11 mayo, 2017 / 22:10

      Hola.
      Me alegro de saberlo, una frase que puede ser aplicada en varios casos “Lo mejor de las visitas es cuando se van” ja ja ja.
      Cierto, hay unas cuantas visitas a las que sólo les faltan las maletas para quedarse, aunque con moderación las visitas pueden alegrar el día…, siempre que sean las indicadas 😀
      Saludos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *